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POR QUÉ COLEGIARSE:

En primer lugar para, pertenecer a una entidad que agrupa al colectivo de los profesionales del trabajo social para apoyar los intereses profesionales, fomentar la solidaridad profesional, promover el progreso y el prestigio del Trabajo Social y velar por el avance de de los Sistemas Públicos de Bienestar y los Derechos Sociales en nuestra Comunidad Autónoma, y trabajando en red a nivel autonómico, estatal e internacional. 

A nivel personal, el ser colegiado/a supone:

  • Pertenecer a un colectivo profesional que defiende tus intereses profesionales.
  • Sentirte respaldado institucionalmente como profesional del Trabajo Social.
  • Estar acreditado profesionalmente y poseer tu carnet identificativo.
  • Estar informado de la actualidad social y colegial. @, web, Facebook y Twitter.
  • Participar en iniciativas formativas y estar informado de las que ofertan otras entidades.
  • Participar en actividades lúdico-formativas.
  • Poder asesorarte jurídicamente y gratuitamente en temas profesionales, institucionales, legislativos y deontológicos.
  • Posibilidad de contratación de un  seguro de responsabilidad civil.
  • Recibir publicaciones periódicas de revistas científicas de Trabajo Social.
  • Posibilidad de disfrutar de cuenta de correo electrónico profesional.
  • Participar activamente en la estructura colegial a través de las Asambleas Generales, La Junta de Gobierno o las Comisiones y grupos de trabajo.
  • Participación en órganos de consulta y asesoramiento de instituciones públicas.
  • Pertenecer a la bolsa de empleo.
  • Adscripción de turnos de ejercicios libre de la profesión. Peritaje Social y Mediación.
  • Apoyo y asesoramiento para la realización de iniciativas profesionales.
  • Consulta de amplio catálogo de biblioteca, documentos legislativos y de estudios sociales.

 

Destacamos las funciones que tiene el colegio, como son:

·         Representación.

·         Regulación y desarrollo de la profesión.

·         Actualización y formación permanente.

·         Colaboración con sus colegiados así como con las entidades y organismos que lo precisen.

·         Empoderamiento tanto la profesión como a los profesionales del trabajo social.

·         Orientación.

·         Vigilancia y defensa de los derechos de la profesión.